Viajes a Canadá

Lo mejor de Alaska

Viajar a Alaska suele aparecer en la lista de deseos de muchos viajeros, aunque a menudo es uno de los últimos en cumplirse. Está lejos, es enorme (más grande que España, Francia y Alemania juntas) y la mayor parte de su territorio no tiene carreteras.

Puede parecer inhóspita, inabarcable. Tiene glaciares que llegan hasta el mar, osos pescando salmones en sus ríos y la montaña más alta de América del Norte. Las ciudades son pocas y pequeñas, y entre una y otra hay cientos de kilómetros de bosque y de tundra.

Precisamente por eso un viaje a Alaska es tan especial. Es toda una aventura, un sueño que queremos ayudarte a conseguir.

La mejor época para viajar a Alaska va desde finales de mayo hasta mediados de septiembre. Son los meses con más horas de luz (en junio casi no oscurece) y cuando es más fácil ver animales.

De septiembre a la primavera, en cambio, las noches largas del interior son excepcionales para ver auroras boreales.

Alaska es conocida en todo el mundo por sus Parques Nacionales, como el Denali, que alberga la montaña más alta de América del Norte; Kenai Fjords, con glaciares que se precipitan al mar; o Katmai, famoso por los osos que pescan en sus cascadas.

Pero en Alaska no solo hay naturaleza. También está la cultura de los pueblos nativos, vestigios de la época rusa y pueblos que nacieron con la fiebre del oro, desde Anchorage, la ciudad más grande del estado, hasta pequeños pueblos a los pies de la cordillera de Alaska, como Talkeetna.

A continuación encontrarás qué ver en Alaska: las 7 visitas más recomendadas.

Columbia BritánicaAlaskaYukónTerritorios del NoroesteOcéanoPacíficoAnchorageDenaliKenai FjordsGlacier BayKatmaiTalkeetnaValdezJuneauSewardInside PassageSkagwayKetchikanFairbanksWrangell-St. EliasRuth GlacierHomerKodiak250 km AlaskaYukónOcéanoPacíficoAnchorageDenaliKenai FjordsGlacier BayKatmaiTalkeetnaValdezJuneauSeward200 km

CiudadParque nacional o provincialGlaciar

#01

Parque Nacional de Denali

El monte Denali, también conocido como monte McKinley, tiene su cima a 6.190 metros de altitud y es la montaña más alta de América del Norte. Los pueblos atabascanos lo llaman «El Alto». El parque nacional que lo rodea ocupa más de 24.000 km² y es una de las zonas salvajes mejor conservadas del continente.

En el parque Denali hay una sola carretera, y los coches particulares solo pueden circular por los primeros 24 kilómetros. Para moverse por el parque hay tres tipos de autobuses. Los gratuitos llegan hasta Savage River, en el kilómetro 24, el mismo tramo por el que pueden circular los coches.

Los marrones llevan un guía naturalista que explica lo que se va viendo durante la ruta. Los verdes se adentran en el parque sin guía, y permiten bajar a caminar y volver a subir a cualquier otro autobús. Los que entran en el parque se detienen cada vez que aparece un animal. Es habitual ver grizzlies, alces, caribúes y carneros de Dall, y de vez en cuando, algún lobo.

Conviene dedicarle más de un día para disfrutarlo bien. El monte Denali genera su propio clima y la cima pasa muchos días oculta por las nubes, así que cuanto más tiempo te quedes, más posibilidades tendrás de verlo entero.

#02

Kenai Fjords y Seward

Del campo de hielo de Harding, en la península de Kenai, bajan cerca de 40 glaciares. Algunos llegan hasta el mar, y desde los barcos se ve y se oye cómo se desprenden de ellos bloques de hielo que caen al agua.

Su pueblo de referencia es Seward, un pequeño puerto a unos 200 kilómetros al sur de Anchorage. Se llega en coche por la Seward Highway o en tren.

Desde el puerto salen excursiones en barco de un día por los fiordos, donde se suelen ver orcas, ballenas jorobadas, leones marinos, nutrias marinas y frailecillos.

Exit Glacier es el único del parque al que se puede llegar por carretera. A lo largo de los senderos que llevan hasta él hay carteles con el año en que el hielo llegaba a cada punto, que muestran cómo el glaciar ha ido retrocediendo en pocas décadas.

#03

Glacier Bay y el Inside Passage

El sureste de Alaska es una franja de costa llena de islas, canales y fiordos, cubierta de bosque húmedo. Los americanos la llaman el Inside Passage, y es la ruta que hacen la mayoría de cruceros por Alaska, ya que muchos de sus pueblos no tienen carretera y solo se puede llegar por mar o por aire.

La parada más importante es el Parque Nacional de Glacier Bay, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Hace poco más de 200 años la bahía entera estaba cubierta de hielo. Desde entonces el hielo ha ido retrocediendo tierra adentro, y hoy solo 7 glaciares, como el Margerie, siguen llegando hasta el mar. En verano, las ballenas jorobadas se alimentan en sus aguas.

Otras paradas de la ruta son Juneau, la capital de Alaska, a la que no se puede llegar por carretera y que tiene Mendenhall Glacier a unos 20 kilómetros del centro; y Skagway, un pueblo de la época de la fiebre del oro del Klondike, de donde sale el tren histórico del White Pass.

#04

Parque Nacional de Katmai

En las cascadas Brooks, dentro del Parque Nacional de Katmai, los osos pardos esperan a los salmones que saltan río arriba para atraparlos al vuelo y zampárselos. Es una de las imágenes más conocidas de Alaska, y uno de los mejores lugares del mundo para observar osos en libertad.

El mejor momento es julio, cuando miles de salmones rojos remontan el río y a su alrededor se concentran decenas de osos. Podrás observarlos desde plataformas de madera elevadas, muy cerca y sin riesgo.

En septiembre los osos vuelven, mucho más gordos, para hacer las últimas comidas antes de hibernar. Es la época de la Fat Bear Week, un concurso en línea en el que gente de todo el mundo vota al oso más gordo del año.

Katmai no está conectado por carretera. Se llega en hidroavión, normalmente en una excursión de un día desde Anchorage o Homer, y el espectacular vuelo pasa por encima de volcanes y lagos.

#05

Talkeetna

Talkeetna es un pueblo pequeño situado a unas dos horas al norte de Anchorage, con una calle principal de tiendas de madera y casas pintadas de colores. Tiene bares, cervecerías y un ambiente relajado, y es una buena parada a medio camino entre Anchorage y el Parque Nacional de Denali. También se puede llegar en el tren Denali Star.

Lo que atrae a más gente hacia Talkeetna son los vuelos panorámicos en avioneta sobre la cordillera de Alaska. Los vuelos pasan muy cerca del Denali y muchos aterrizan en Ruth Glacier, donde podrás bajar a caminar un rato sobre la nieve, rodeado de altísimas montañas. Para disfrutar de esta experiencia no hace falta ser montañero ni escalador: es una excursión apta para cualquier viajero.

#06

Valdez y el Prince William Sound

Valdez es un pequeño puerto al fondo de un fiordo del Prince William Sound, rodeado de montañas nevadas. Por eso se la conoce como la «pequeña Suiza de Alaska».

Se llega por la Richardson Highway, que pasa por el puerto de montaña de Thompson Pass, uno de los puntos de Alaska donde más nieva, y por delante de Worthington Glacier. Después baja por el desfiladero de Keystone Canyon, con cascadas que caen justo al lado de la carretera.

Desde el puerto salen excursiones en barco hasta los glaciares del Prince William Sound. El Columbia es uno de los que retroceden más deprisa del mundo, y en el Meares los barcos se detienen delante del frente de hielo para ver cómo se desprenden bloques. Durante la travesía es fácil ver orcas, ballenas jorobadas, leones marinos y nutrias marinas entre pequeños icebergs flotantes.

Un ferri de la Alaska Marine Highway une Valdez con Whittier en unas seis horas. Es la manera de enlazar Valdez con Seward y la península de Kenai, en un viaje en coche sin tener que volver por el mismo camino.

#07

Anchorage y Turnagain Arm

Casi el 40% de los habitantes de Alaska vive en Anchorage, la ciudad donde empiezan y terminan la mayoría de viajes a Alaska. Aun así, merece mucho más que una noche de paso. Tiene buenos restaurantes, el Anchorage Museum y el Alaska Native Heritage Center, dedicado a las culturas de los pueblos nativos. La naturaleza empieza en las mismas afueras: no es raro encontrar alces en los parques de la ciudad, y desde el Tony Knowles Coastal Trail, un paseo que sigue la costa, los días claros se puede llegar a ver el monte Denali.

Hacia el sur, la Seward Highway recorre el fiordo de Turnagain Arm, entre la montaña y el agua. En este fiordo la marea sube tan deprisa que a veces forma una ola que avanza fiordo arriba, la *bore tide*. También se pueden ver belugas. La carretera pasa por Girdwood, un pueblo de montaña con un bonito teleférico panorámico, y a poca distancia se encuentra Portage Glacier.

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